Opto por líneas sucesivas en mi cabello, por el sueño de mi sangre lateral.
Fijo mis sustancias banales en los ojos del globo, del ecuador,
de las circunvoluciones táctiles.
Nuevo extraño, nuevo habitante, nuevo enajenado.
Exploro mis después anclados en lo más profundo de mis cielos.
Conexión reafirmada en la sinapsis mecánica y mustia de mis nervios.
Nuevo complejo, nuevo animal; nuevo socio de los emblemas apagados y secos.