Frenético me adentro
íntegramente a tu congestión de certezas y
oigo tu zumbido lúgubre en los espacios ahogados.
Retomo mi voz trémula, mi
espera en corta extenuación
ladeando entre los segundos que tomo, que padezco y que
lanzo entre mis esperanzas…
Ahora eres tú, y tus disposiciones que medito.
Aunque este claroo.. fuiste cauteloso..
ResponderEliminarno es facil percibirlo a primera vista.
Bien. ah.. mee gusto.