Quizás despiertas tajando tus instintos
y te piensas.
Quizás extiendes los segundos oscuros
y eres otra sustancia,
otra materia.
Supones a medias tu oposición radiante,
tu mirada equivalente;
la duda abigarrada del porvenir incoloro.
Desunes tu vínculo cuando
los ojos desconocen tu síntesis
y tu síntesis desconoce los minutos.
Quizás pierdes tu equilibrio,
la brutal sequedad del rostro.
Y quizás te piensas nuevamente
y te lloras y te sufres
y te resumes a tu enlace vespertino.
Me gusta ese ya q´ tiene algo en comun a los dos o no xato
ResponderEliminarExacto, Uva. Lo común siempre permanecerá en nosotros y también en Sergio.
ResponderEliminarEste me encanta, porque toca donde debe tocar para que se diga con propiedad que es una profunda poesía.
ResponderEliminarPorque me toca a mí en las noches...en los ratos que me abandona Hipnos. Y me pregunto.
Quizás...Quizás...
Nos abandona hipnos, y tánatos no contiene ninguna piedad para el recuerdo.
ResponderEliminarY también te preguntas...Si quizás...?
ResponderEliminarYo solo tengo la respuesta que me cede mi esperanza.